Amistad y trabajo
Administración pública,  Reflexiones

El humor nuestro de cada día

El sentido del humor fortalece nuestras relaciones, activa el sistema inmunológico y aumenta la resiliencia en tiempos difíciles.

Estos argumentos, que sabemos que son ciertos, pero que si vienen respaldados por estudios y opiniones de expertos, parece que nos creemos más, están en alza últimamente, en otro intento de conseguir inmunidad de grupo. Porqué la inmunidad no solo se consigue con vacunas, también con resiliencia colectiva, solidaridad y una buena dosis de sentido del humor.

Jennifer Aaker y Naomi Bagdonas profesoras de la Universidad americana de Stanford, han realizado un estudio que confirma que, tener sentido del humor alarga la vida. Si la alarga no sé, pero que la hace más amena está claro que sí. Según estas investigadoras, alguien con sentido del humor puede llegar a vivir unos 8 años más que un amargado de la vida. La risa cambia nuestro estado fisiológico. Y doy fe de ello. Después de una tarde de amigas, estoy más ágil en todos los sentidos.

*Humor, seriously*, es el título del libro de estas dos investigadoras. En él remarcan la importancia de tener una actitud proactiva respecto al sentido del humor.

Nos proponen un ejercicio muy sencillo: durante 7 días, escribir los tres eventos más graciosos de cada día. Dicen que nuestro cerebro está programado para encontrar aquello que nos proponemos buscar. Incluso en los días peores encontramos algo a lo que brindarle una mirada amable y sonriente, por pequeño que sea.

Clasifican distintos tipos de estilo de humor e invitan a probar diferentes maneras de introducirlo en el entorno laboral. Cómo ser divertido en el trabajo (texto en inglés).

Humor y productividad

El buen humor en el trabajo es vital para la productividad. Lo saben los buenos líderes. Hay quien tiene la suerte de traerlo de origen, de llevarlo puesto de casa. Esta gente cada vez es más difícil de encontrar, porqué a menudo, por más sonrisas que le pongamos, se nos pega más el mal rollo que la alegría. Veamos algunas formas de evitarlo.

Comunicación interna: es un excelente canal para fomentar unas buenas relaciones entre el personal de una organización. Con la comunicación interna creamos sentimiento de pertenencia y utilizar el sentido del humor siempre que se pueda, nos une. Entender el humor del otro genera complicidad y compañerismo. Es una lástima que no se invierta más en este tipo de comunicación. La pandemia ha puesto más que nunca en evidencia, que no sabemos nada los unos de los otros.

Sentido del humor vs ironía. El problema lo tenemos cuando aquel sentido del humor que nos permitía encarar el día a día con energía, se acaba convirtiendo en una ironía con disfraz de alegría. La ironía no nos protege, nos corroe todavía más. Por tanto, no confundamos sarcasmo con humor. La línea es fina pero la diferencia es muy importante. El sentido del humor nos revitaliza. Las frases irónicas, nos pueden dejar solos. No caigamos en ellas.

Ejercicio y hobbies. Las endorfinas que liberamos por los poros cansados después de una sesión de baile o una clase de fitness, nos mejoran el humor. Si estamos agotados mentalmente antes de empezar a movernos y sucumbimos a ello, nuestro ánimo se resentirá y nuestro estado emocional también. Invierte la dinámica. Muévete y tu trabajo igual seguirá siendo un desastre, pero lo encararás con más energía … y con algún michelín menos.

Ponte una sonrisa. Cuando sonríes, tu cerebro lo nota y también sonríe. Pero no pongas una sonrisa tonta y forzada. Intenta con una lo más sincera que puedas.

Rodéate de los mejores. Si nos rodeamos de gente de calidad, podremos aprender unos de otros. Y tener sentido del humor es una de las mejores cualidades que puede tener un ser humano. Es muy útil para todo aquello que sea serio y trascendental. Como decía Oscar Wilde, la vida es demasiado importante, como para tomársela en serio.

Seriedad laboral y sentido del humor NO son incompatibles. Si quieres un equipo comprometido y motivado, la distensión del ambiente, las frases divertidas y las risas compartidas, ayudarán a conseguirlo. Ni siempre, ni cuando la tarea entrañe dificultad y requiera concentración, pero un buen conductor de equipos será mejor valorado cuando sea capaz de hacer reír al grupo.

La vida es demasiado importante, como para tomársela en serio.

Oscar Wilde

Como pasa en tantos ámbitos, la empresa privada aventaja también en liderazgo positivo a las Administraciones Públicas. Tener un buen ambiente en la función pública, con gente alegre y que se ría, puede considerado como una frivolidad, una falta de consideración, una burla al contribuyente. Es como si por el hecho de pertenecer al funcionariado, uno ya no pudiera tener buen humor, porque el cliché al que se le ha sometido es el de amargado, triste, serio y poco implicado. Unos rancios, vaya.

Quizás vaya siendo hora de revertirlo y por más que nos cueste (hay días y situaciones laborales en los que cuesta una barbaridad, no ya reír, sino incluso esbozar una sonrisa), no dejemos morir al humor nuestro de cada día.

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